46. La interdicción de aplazamiento o fraccionamiento de créditos contra la masa en situaciones de concurso

Posted on 30 septiembre, 2012

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El proyecto de ley modifica la redacción del artículo 65.2 de la LGT, eliminando la posibilidad de aplazamiento o fraccionamiento de los créditos contra la masa en las situaciones de concurso “para evitar la postergación artificiosa del crédito público como consecuencia de la simple solicitud” de aquéllos.

La redacción propuesta del artículo 65.2 de la LGT es la siguiente:

«2. No podrán ser objeto de aplazamiento o fraccionamiento las deudas tributarias cuya exacción se realice por medio de efectos timbrados.

Tampoco podrán aplazarse o fraccionarse las deudas correspondientes a obligaciones tributarias que deban cumplir el retenedor o el obligado a realizar ingresos a cuenta, salvo en los casos y condiciones previstos en la normativa tributaria.

Asimismo, en caso de concurso del obligado tributario, no podrán aplazarse o fraccionarse las deudas tributarias que, de acuerdo con la legislación concursal, tengan la consideración de créditos contra la masa.

Las solicitudes de aplazamiento o fraccionamiento a que se refiere este apartado serán objeto de inadmisión.»

Quienes se han referido a las medidas registradas en el anteproyecto de ley, entienden la preocupación de la Administración tributaria en las situaciones de concurso, fuente de problemas y limitaciones al cobro, siendo razonable que los créditos tributarios tengan una específica tramitación como prevé el artículo 164.4 de la LGT [vid. SÁNCHEZ PEDROCHE: “Primeras y preocupantes impresiones…”, cit., p. 106. También el Informe de la AEDAF, cit., pp. 17-18].

En el marco de este último precepto, y ejerciéndose en los términos previstos en la legislación concursal, la Hacienda Pública podría acordar condiciones singulares de pago del deudor que incluyeran la posibilidad de aplazamiento o fraccionamiento de deudas tributarias incluidas en la masa del concurso.

Sin embargo, dicha posibilidad se cierra absolutamente con la disposición que se incorpora, que añade ahora, sobre la redacción que tenía el anteproyecto, la advertencia —totalmente innecesaria, pues se parte de la prohibición de concesión—, de que las solicitudes de aplazamiento y fraccionamiento serán objeto de inadmisión en estos casos, equiparándolos a las deudas cuya exacción se realiza mediante efectos timbrados, que son residuales y justificadamente inaplazables [vid. SÁNCHEZ PEDROCHE: “Primeras y preocupantes impresiones…”, cit., p. 106]. La obsesionada finalidad antifraude parece llevar al exceso de tratar de matar moscas a cañonazos.

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